Relato corto
La perspicacia de la señora Perkins La puerta de mi despacho sonó con un golpeteo firme pero delicado. —Adelante —hablé en voz alta; la silla crujió al recostarme. Recortada entre las sombras apareció, nuevamente, la silueta de la desdichada señora Perkins. —Pensé que se había marchado del país, señor Loringuer —dijo con su voz aterciopelada; […]

